jueves, 23 de abril de 2015

Roo Panes.

Ya sí sé que es un poco precoz pero no pude aguantar escribir de nuevo.
Parece que cuando uno está solo quiere pensar, hablar más y comunicar más cosas que quizás son menos relevantes.
Pero después te das cuenta de que tienes que optimizar esa comunicación y paf! Se acaba lo innecesario.
Estos días han estado movidos.
Muchas cosas.
Entre todo, caí por un fortuito accidente, con el perfil de Roo Panes.
Gracias a Alá, Buddha, Dios, a Inglaterra y a Spotify por dejarme dar con el.
Me adentré en el estilo folk de este inglés, un poco primaveral pero al mismo tiempo cayendo en sonidos otoñales.
No he parado de escuchar "Little Giant", su disco nuevo. Tanto así que me da vueltas y vueltas la precisión de su creación, "Know me well" se guarda en los tiempos, deja la quietud expectante y avanza en la medida que se entiende la intención.

Que poco crítica pero, me encanta su voz. Contrasta con el tono de su base.
Tengo que decir que continuar el orden los tracks es obligatorio, no voy a ir uno por uno. Así es como quiero rescatar el aparentemente hit de su disco "Tiger Striped Sky", siguiendo el acento indie folk con el que manifiesta esta creación.

Me salto a "Home From Home", quiero pensar que es sencillo quien está detrás de estas notas, de estos armazones. Y ahora que estoy lejos, me llegó a tiempo esta canción.
Hoy me preguntaron si me sentía sola a veces… Y la verdad me he preocupado de tomar el tiempo necesario que requiere aprender a estar sola. A escuchar el silencio, paradojal, pero es tan distinto llegar y no saludar a alguien (siendo que hubo un momento en que odié esa parte de la rutina). Todo ha sido bien procesado y me he preocupado de vivirlo, trayendo de antes lo necesario.

Y terminando, con algo muy acorde al escenario nacional y la erupción del Calbuco, el disco finaliza con "Ran before the storm". Bueeno, si hilamos fino no va textual, pero el indicio del título puede personificar alguna situación que coincida casualmente con lo que está ocurriendo.

Dentro de su indie folk con timbres de country en ocasiones, tengo que decir que estoy tremendamente agradada con mi descubrimiento de la semana, con Andrew Panes, más conocido como Roo Panes.
Sin duda un must.

martes, 21 de abril de 2015

East of Eden

Hace 3 semanas que vivo "sola".
Hace esa cantidad de tiempo me fui de la casa, dejé mi pieza… Llena de cajas.
Ahora me levanto en la mañana y si no es por la alarma del teléfono, mi trabajo correría peligro.
Que loco.
Estos días se me anduvo pegando el proyecto de la Victoria Bergsman (De The Concretes), Taken By Trees.
Antes la conocía por "My boys", una canción que en no sé qué medio empezó a pegar y di con ella. Tiene lo que llena la línea del disco "East of Eden", que fuera de lo cautivante del nombre (que hasta donde sé coincide con el de un libro), me ha acompañado en varios paseos y mientras practico yoga, necesaria.

Sé que lo de solista no tiene mucho que ver con su bandita y eso me gusta.
Ese plan un poco más meditativo, un poco más oriental de su disco "East of Eden". Gracias a mi Spotify lo tengo a la mano, como básico en los reproducidos recientes. La verdad es que "Watch the waves" hoy se me quedó después de la práctica. Se me quedó hace semanas pero hoy no la podía dejar de tener presente, con ese tono de voz suave y necesario, donde la tonalidad no sube pero sí baja dentro de lo armónica que puede ser una composición con influencias evidentes.

Después me salto a su EP "Open Field" y me quedo con el primer track "Tell me". Sacando nuevamente la voz de Victoria, con la percusión presente y definitoria, con acordes que saben como remarcar la importancia de la composición y letras acordes al sonido. Más flores no podía tirarle, pero de que es buena, es.

Hacía rato que no escribía, me acuesto súper temprano ahora.
Está agradable y correcto escuchar Taken By Trees, sobre todo el East of Eden. Yo creo que es necesario darse un tiempo para salir del occidente puro y darle un timbre oriental.

domingo, 8 de marzo de 2015

Vas.

Ir.
Es tan fácil escribir unas letras que arman palabras tan duales.
Ir y ¿Qué más?
Hace unos meses tomé una decisión, que de decisión sólo tenía los kilómetros que me iban a separar de donde me siento actualmente a escribir.
Si es bueno o malo, ni el Dalai Lama lo sabe. Pero de que es, es.
Cambiar. Me cambie tantas veces de casa hace años y ahora es tanta la diferencia. Me cambio, me cambio a llegar a cocinar, me cambio a llegar a hablar con el televisor, me cambio.
Dentro de todo, más que miedo, siento un poco de angustia. Empezar a echar de menos sin necesidad de estar lejos.
Me he cuestionado absolutamente todo en estos días, además de sobre interpretar todo (como de costumbre) pero con una connotación de distancia, que no hace si no empeorar el resultado.
Soy tan tincá… La lata es que al final esas "tincás" terminan siendo verdad. Es como un "presentimiento" de que no estamos remando para el mismo lado y en cualquier momento se nos da vuelta el bote.
Me ha dado por escuchar, en todo este asunto, a The Tallest Man on Earth y su apuesta folk. De repente me hace pensar en Bob Dylan, pero no, este sueco se apoderó de su sonido, difícil de confundir. Encuentro que tiene un sello fuerte, una voz que cuando la escuchas te das cuenta que faltaba en lo que suena todos los días. Mi favorita lejos es "The Gardener" del Shallow Grave. Aunque en lo que va de la semana (que está terminando) me he repetido el plato con "Where do my bluebird fly", así como para no espantar a la nostalgia del panorama.

No es mucho lo que pude escuchar desde que me eché el iPod. Brutalmente destruido al caer.
Tuve serios impulsos por escuchar a los clásicos, como Electric Light Orchestra y "Telephone Line" o "Mr. Blue Sky". Necesité que se convirtieran en el soundtrack de paisajes silenciosos y llenos de cosas que uno cree que no tienen cabida en el espacio.

Antes tenía más miedo de equivocarme y de que se me olvidara algo importante. Ahora tengo más miedo de que pase algo o más bien pase nada, que no tenga espacio para equivocarme u olvidar el nombre que tenía que decir.
Tratar de alivianar las predisposiciones a veces puede ser peor.
Saco un par de cuentas y veo que me dejé llevar por las ganas de no romper la comodidad. Pero en una de esas hay que hacerlo y ver que lo que uno pensaba que era lo mejor, lo correcto, lo máximo, al final no hacía más que quitarnos las intenciones de dudar y tener que ver en tiempo-espacio cómo son y qué pasa con las cosas.
Muchos sentimientos encontrados, emociones que se me están haciendo inevitablemente evidentes e ideas que no quiero exteriorizar porque reflejan caminos divergentes a lo que uno espera.

Es marzo, tan incierto como tomarse una piscola con un completo desconocido.




sábado, 13 de diciembre de 2014

Diciembre y el sobreanálisis

Hay una infinidad de cosas que se te van a olvidar.
Hay un montón de gente de la que no te vas a acordar.
Un montón de canciones que en 30 años más van a sonar como si nunca las hubieras escuchado.
Vas a atribuir sentidos a algo que antes era fijo.
Va a pasar un tiempo antes de que te des cuentas de que han pasado los años.
Que esos años no han sido en vano, al igual que las arrugas y las ojeras que quieres esconder con tanto maquillaje.
Ansiedad.
De repente ya no es la época del año, es ese momento en la vida donde todas las preguntas que parecían triviales pasan a ser indispensables.
¿Y qué va a pasar?
Un poco de nostalgia, pena, no sé. Esta semana ha tenido de todo. Es como que te sientas a pensar y te das cuentas de que todo lo que "tienes" es nada. Nada de verdad.
Y en este contexto me apareció una canción con la que tenía caracterizada un época de manera muy clara. Entre todo lo que te puede recordar y provocar al mismo tiempo, se me mezclaron un montón de ideas y ex - sentimientos. Esos que te hacían pensar en las cosas infinitas y desinteresadas, esas cosas que no importaba donde ni cuando estuvieras, iban a pasar sin siquiera mover un dedo.
Me acuerdo que escribí parte de esta canción en una de esas cartas que sabía se iban a quedar en algún cajón lleno de telarañas y situaciones raras.
No importa cuantos años, meses, milenios o siglos pasen. Va a ser lo mismo. Hay algo en la vida de las personas que las marca para siempre, que por muchas buenas intenciones de obviarlas y empezar de cero un millón de veces, ese millón de veces va a volver a aparecer.
No tengo mucho que agregar al seco de Iron & Wine. Re - escuchar 'The trapeze swinger' me reafirmó una cantidad estúpida de ideas que pensaba inválidas.
A vision too removed to mention

Después en todo este conflicto existencialista, me di cuenta del desfase entre lo que quiero y lo que es. Muchas veces me cae la teja de lo equivocada que estoy, para después escuchar el cásico "Pero Amelia, no te pongas grave". ¿Qué es todo sin la gravedad en todos sus sentidos? ¿Qué es?
Todo está muy cerca de cambiar o quizás ya cambió y yo sigo pegada en la misma extraña sensación de que algo está fuera de lugar, muy lejos de su lugar.
Hay cosas que cuando pasan, no pasan hasta que uno no termina de convencerse.
Fui a dar con un duo americano del diez: Chris & Thomas. Sí bueno, mis inclinaciones por el subgénero del folk son bastante evidentes. Uno encuentra lo que le falta en una parte de las canciones que siente que son especiales o que algo tienen que decir de la vida de uno mismo.
Escuché 'Horse in the sky'. La escuché tantas veces hasta hacer el análisis inconsciente de que era una de esas que no iba a poder dejar de repetir. Siendo súper honesta, todo lo que he escuchado de ellos me ha gustado, me faltaban esos acordes entre tanta música vacía.

Hay cosas que no cambian.
Las manos se me volvieron a romper.
Hay cosas que no dependen de eso a lo que le atribuiste en un momento crucial de la existencia.
Hay cosas que son porque tienen que ser y porque no también.
Un tiempo largo hacía que no me daba por darle tantas vueltas a algún asunto sin importancia. Había estado muy preocupada en pensar acerca de cosas socialmente útiles.
Vuelvo a Chris & Thomas para dejar de dar la lata.
'Take these thoughts'

Me di una vuelta, además, por lo que no conocía de Horse Feathers. Y otra vez, recayendo en mi vicio folk. Me gustaron.
Quiero dejarme un poco más clara la película y aprender a hacerme la idea de que hay cosas que no van a crecer, que no van a cambiar. Que de repente tengo que replantearme todo eso que estoy dando por sentado. Tanto interés en encontrar algo dentro de lo cotidiano que nos rompa los esquemas. Todo eso está afuera, lejos de la zona segura y de esas instancias en donde lo que no se habla gana y se apega a la quietud. Hay que saber discutirle a la paciencia de creer que está todo bien porque es correcto. No todo lo correcto está bien.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Garden State

Verdad, estamos a fines de noviembre y hace un frío que no se de dónde salió.
Verdad, no sé que me dio por escribir de nuevo.
Mentira, salí hoy.

Me parece que es el típico soundtrack con el que me topo en días así, por alguna razón que desconozco el playlist encargado de darle vida a 'Garden State' aparece en los momentos precisos o que creo que son los precisos. Nada es, pero puede ser. Ahí me acuerdo de las banalidades que tengo que olvidar y las cosas irrelevantes por las que me enojé, cosas que más de un bocinazo histérico me han sacado.
Hoy empezó con 'Orange Sky' del Alexi Murdoch, es en realidad parte de algo que siempre está. Son esos acordes que se ajustan a cualquier momento o que hacen que el momento se adecue a ella. A pesar de todo, no me imagino un cielo anaranjado… Me imagino un cielo lleno de naranjas. Que importante es el juego de palabras.

Después aparece una que me gusta mucho. 'Fair' de Remy Zero.
Ya, esta quizás me gusta por las razones equivocadas pero tiene algo, que técnica la descripción, y es ese "algo" que te da entre nostalgia y ganas de que de repente las canciones sean tangibles dentro de lo completamente consciente.
Y sí, es media mamona, pero qué tanto. Años que me viene gustando esta canción (entre otras).

Se salta después a 'Blue eyes' de los Cary Brothers. En realidad siguiendo la línea de las anteriores. De tiempos lentos y un poco de contemplación que confiesa que no interesa que sean azules, pero que sí los ojos se llevan el protagonismo. En comparación a las otras 2, ésta yo creo que se lleva el título de la más mamona. Cómo no escucharla si afuera llueve y hace frío.

Dentro de lo poco llamativa que puede ser una opinión tan vacía, me gusta pensar que está llena de contenido subjetivo que tiene peso en la memoria de cualquier persona que cuando ve 'Garden State' sabe que no es sólo una película.
Y… Voy a pasar por encima de algunos temas para quedarme con el último. El cover de los desaparecidos de 'The Postal Service'. 'Iron & Wine' se encargó de darle una cara nueva a esta canción, ya no era lo mismo escuchar la versión original electrónica de este súper mega hit. Había pasado a ser una de esas que van en la lista de 'sí o sí hoy la escucho'. Es interesante, es una situación que no se puede obviar y que se articula a cualquier modificación que se haga o se intente hacer a lo que pasa todos los días.


Los que conocen, saben que este es solo parte de esa selección que supo darle el complemento más adecuado a una película. Una que, a pesar de ser una negada para ver películas enteras, la puedo ver y asumir que se trata de una favorita.
Hoy voy a echarle la culpa al clima y al vino tinto.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pausa

Yo que había dado por muertos a Coldplay, hoy tuve que arrepentirme.
Juraba de guata que se habían vendido a la electrónica, la verdad es que tienen algo de ella pero es sinérgica con lo típico medio depresivo de estos británicos. Tuve que pedir perdón después de escuchar con detención el 'Ghost Stories', le había dado una pasada muy superficial. Hasta hoy, me topé con el video interactivo de 'Ink', una de las que más me gusta. La temática es bien triste, a pesar de ser interactivo y todo eso, si fuera con personas de verdad probablemente soltaría una que otra lágrima. Pero bueno, no es así. En compensación tuve que reinstalar a esta banda en el playlist del día, feliz porque seguían siendo los mismos.

Últimamente he tenido una mezcla de pensamientos pegados. Quizás quedé secuelada después de tanto tiempo haciendo mucho y haber parado de repente. Como que me estanqué y pasa que en el día a día estoy haciendo más cosas que me dejan pegada. Esta mezcla de ideas en realidad es nada, es un fondo blanco o negro, ni sé, pero ahí está, detenido. Es como que pienso pero sé que no es así. Sí, si sé que estoy media del mate. Así en todo este rollo, me puse a escuchar de nuevo el 'Crush songs' de la Karen O, una ídola de los tiempos modernos. De todas sus composiciones que no superan los 3 minutos, me di cuenta que estuve repitiendo 'Ooo' muchas veces, porque tenía ese sentimiento de que esa canción estaba hecha para durar más… Bueno, todavía me pasa.

Y en esas vueltas que empiezan después del fin de semana, en el que tuve un lapso de detención brígida del tiempo con Mogwai de fondo (experiencia que prefiero no desglosar), fui a dar con una banda bastante interesante, que poco tiene de nueva, los Cheatahs. Los caché por su 'Controller' en mis visitas habituales al mundo de Soundcloud. De ahí me bajé otros discos y me pegué un poco con el 'Extended plays', es llamativa la mezcla, quizás poco innovadora pero atractiva. Medio indie psicodélico siguiendo la moda.

Tengo tantas ganas de no tener esa sensación de 'planificación futura inevitable' que caracteriza este momento de la vida y del año. Tengo tantas ganas de poder mandar todo a la punta del cerro y mandarme cambiar. Pero soy una lata. Me guardo mis ganas y pienso en mi yo de 70 años diciendo 'Pucha que fui longi'… En una de esas, es solo una mala visión. Esa lata de sentir que nunca es el momento para lo que quieres hacer.
Mientras me imaginaba en una playa paradisiaca donde probablemente me encuentre varada por un par de meses, le di unos repeat a esta versión de 'Lucio' del Luca Cazal y Brigante, mezclada por el seco del Nicolas Jaar. Sin duda me sentí debajo de la palmera, con un trago en la mano y preocupada de nada, absolutamente nada.

Ya, tengo un millón de cosas que quiero decir. No le quiero echar la culpa a mi memoria de nuevo, así que voy a hacer como que no se me queda nada por tachar en el post it de los 'HAY que hacer'. Es como que todas esas ideas infinitas decidieron quedar en pausa.

lunes, 27 de octubre de 2014

Los años

Siempre he estado convencida de que los años se alternan, uno es bueno y el que viene es malo…
Este está bien raro, tiene muchas cosas malas pero algunas cosas buenas, entre esas las vacaciones.
Hace poco pasaron asuntos importantes, así como algo se termina se está empezando a armar otro cuento aún más grande.
Y la verdad es que tengo un poco de miedo.
En todo este drama también hay espacio para la superficialidad sentimental y mamona. Llegué a pensar que era media esquizoide o evitativa, y en realidad hay mucho material para creer eso. No sé porqué pero las relaciones interpersonales se me hacen vacías, como si hubiera nada que enlace al que habla con el que escucha.
¿Será Santiago? ¿Será el año? ¿Será el siglo? O en realidad es nada. Eso es lo que pasa, nada.
Pero igual encontré unas curiosidades interesantes.
No me acuerdo como, pero tuve el agrado de toparme con Alvvays (sí, no es con "w"). Que tiene una mezcla llamativa, es medio indie pero igual deja entrever influencias de décadas anteriores. De repente me recordaba a Camera Obscura y otras veces me imaginaba que estaba escuchando alguna de las típicas bandas de garage de los 90. Todo empezó con "Archie, marry me", de ahí el tobogán a su albúm fue un agrado. Lejos una de las que más he escuchado en las últimas semanas.

Después, fuera de todo el contenido anterior que creo que no tiene mucho sentido, me acordé de una banda que perseguí mucho tiempo estando en el último año de colegio (hace rato ya), se llamaban Sunday's Best, que de repente decicieron dejar de existir. Me acuerdo de lo bueno que era "The Californian", el último track de este albúm, no sé qué es lo que tiene pero no pude dejar de tararear esa canción por años. Tengo que recalcar que además de la pegote de "Los feliz arms" hay varios tracks más para escuchar un buen rato a estos desaparecidos.

Ya y la infaltable alusión a el regreso de uno de mis favoritos: Interpol. Para qué estamos con cosas, "El pintor" es un fiel reflejo del sello de estos americanos, reafirma todo lo que pudo estar en duda después de tanto tiempo en ausencia. Fue una maravilla ponerle play a "My desire", entre otras. Más que favorito en el playlist del mes.

Se me estaba quedando atrás Vance Joy. Sí, si se que es medio country popero indie whatever, pero me gusta. Tiene en su EP cosas bien interesantes y a pesar de haberlo conocido por "Riptide" no fue esa la que me quedó dando vueltas, fue "From Afar", la encuentro tan en la línea de esas canciones que me gustan mucho por mucho tiempo y que además ¡dura más de 3 minutos! La canté por varios días, quería que todos la escucharan, hace tiempo no me topaba con acordes tan pegotes, con esa clásica letra sugerente y que la terminai escuchando cuando son como las 7 PM con ese viento primaveral, pensando en nada.

Bueno y eso en realidad, para variar con la memoria de pajarito que tengo se me olvidaron varias más que tenía dando vuelta en el último tiempo.
Estoy considerando seriamente hacer algo con este déficit atencional y mi fobia a seguir olvidandome de las cosas.