lunes, 27 de octubre de 2014

Los años

Siempre he estado convencida de que los años se alternan, uno es bueno y el que viene es malo…
Este está bien raro, tiene muchas cosas malas pero algunas cosas buenas, entre esas las vacaciones.
Hace poco pasaron asuntos importantes, así como algo se termina se está empezando a armar otro cuento aún más grande.
Y la verdad es que tengo un poco de miedo.
En todo este drama también hay espacio para la superficialidad sentimental y mamona. Llegué a pensar que era media esquizoide o evitativa, y en realidad hay mucho material para creer eso. No sé porqué pero las relaciones interpersonales se me hacen vacías, como si hubiera nada que enlace al que habla con el que escucha.
¿Será Santiago? ¿Será el año? ¿Será el siglo? O en realidad es nada. Eso es lo que pasa, nada.
Pero igual encontré unas curiosidades interesantes.
No me acuerdo como, pero tuve el agrado de toparme con Alvvays (sí, no es con "w"). Que tiene una mezcla llamativa, es medio indie pero igual deja entrever influencias de décadas anteriores. De repente me recordaba a Camera Obscura y otras veces me imaginaba que estaba escuchando alguna de las típicas bandas de garage de los 90. Todo empezó con "Archie, marry me", de ahí el tobogán a su albúm fue un agrado. Lejos una de las que más he escuchado en las últimas semanas.

Después, fuera de todo el contenido anterior que creo que no tiene mucho sentido, me acordé de una banda que perseguí mucho tiempo estando en el último año de colegio (hace rato ya), se llamaban Sunday's Best, que de repente decicieron dejar de existir. Me acuerdo de lo bueno que era "The Californian", el último track de este albúm, no sé qué es lo que tiene pero no pude dejar de tararear esa canción por años. Tengo que recalcar que además de la pegote de "Los feliz arms" hay varios tracks más para escuchar un buen rato a estos desaparecidos.

Ya y la infaltable alusión a el regreso de uno de mis favoritos: Interpol. Para qué estamos con cosas, "El pintor" es un fiel reflejo del sello de estos americanos, reafirma todo lo que pudo estar en duda después de tanto tiempo en ausencia. Fue una maravilla ponerle play a "My desire", entre otras. Más que favorito en el playlist del mes.

Se me estaba quedando atrás Vance Joy. Sí, si se que es medio country popero indie whatever, pero me gusta. Tiene en su EP cosas bien interesantes y a pesar de haberlo conocido por "Riptide" no fue esa la que me quedó dando vueltas, fue "From Afar", la encuentro tan en la línea de esas canciones que me gustan mucho por mucho tiempo y que además ¡dura más de 3 minutos! La canté por varios días, quería que todos la escucharan, hace tiempo no me topaba con acordes tan pegotes, con esa clásica letra sugerente y que la terminai escuchando cuando son como las 7 PM con ese viento primaveral, pensando en nada.

Bueno y eso en realidad, para variar con la memoria de pajarito que tengo se me olvidaron varias más que tenía dando vuelta en el último tiempo.
Estoy considerando seriamente hacer algo con este déficit atencional y mi fobia a seguir olvidandome de las cosas.

martes, 12 de agosto de 2014

Gap

Ha pasado un rato. Han pasado muchas cosas.
No le he tomado el peso a que estamos a más de la mitad de un año que pensé que no iba a llegar. En serio, cuando tenía 16 pensaba que… Ni iba a haber un 2014.
Entre todas esas cosas, hay algunas que siguen bastante igual. Como el déficit atencional y la darle prioridad a cosas menos importantes.
De nuevo me caí en el gap de Washed Out. Una abducción imprevista. No sé donde he tenido la cabeza toda la tarde, pero me sorprendió que no me enojara por salir una hora más tarde. Reaparecieron 'Soft' y 'All I know', bueno y en realidad varias más, pero tenía que decidirme por alguna, tema difícil, la decisión. Lo pienso y la asocio con los últimos meses que vienen de este corto año.

Después se me ocurrió volver a los clásicos de Coldplay, pero esos clásicos que te hacían llorar y pensar que habían cosas que de verdad se habían perdido para siempre. Me acuerdo que mis favoritas eran 'Sparks', 'Green eyes' y 'Spies'… Bueno y entre otras. Podíai llegar con el peor día de la vida en la cabeza y ponerle play a estos flacos, te bajaban inmediatamente las revoluciones. Que se hayan puesto más electrónicos después no hace que dejen de tener el sello que los consolidó.

Entonces, el lunes pasado me puse a hablar de música con mi profe favorito y ¡vaya sorpresa! Me dejó polla con todo lo que sabía, yo que me creía tan cool con mis bandas tan buenas… No eran ni el 20% de todo lo que me contaba. Pero sí, entre toda esta revelación coincidimos en que de lo último, lo que más ha sonado y con buen timbre, había sido Rhye con su álbum 'Woman'. Dentro de este, tengo que admitir que si no es por 'Open' no me hubiera enterado de más. La cantidad de veces que la he reproducido supera las 50 y todavía no me hostiga. Creo que es un must de estos días.

Lo bueno es que ya queda menos del tan desagradable invierno y su frío satánico que no me deja salir, a veces. Y entre esos hallazgos de las redes sociales, me encontré con lo nuevo de Phantogram, que en un incio me dejaron dando bote con 'Don't move', ahora, a pesar de los beats que me marean un poco, tengo que decir que 'Fall in love' tiene algo. Me gustó, nunca alcanza una base estable pero sabe como mantener la armonía.

Me di varias vueltas y aún así no pude acordarme de todas las canciones que quería analizar esta próxima vez que tuviera el desgano de leer y me diera por escribir. Aunque, en algún momento fue una de las opciones de terapia para mi 'Anger management' así que se justificaría.

domingo, 8 de junio de 2014

Anger Management

Últimamente he sido un energúmeno. La persona más idiota del planeta. La persona que más odia a las personas.
Es como si de repente todo me molestara, cuando me hablan, cuando me miran con cara de que tengo que hacer algo, cuando no quiero comer y lo hago porque si no piensan que tienes un trastorno alimenticio, cuando me canso, cuando no puedo salir a correr porque está lloviendo y se me mojan las zapatillas, cuando no funciona el wifi, cuando pasan muchas cosas.
Es algo que se ha ido ganando un puesto importante en el día a día. Tanto que las cosas ya no son tan interesantes como antes.
Salir ya no es un enigma, es una lata porque hace frío, porque cada vez me extraño más de la gente que está al rededor. El otro día fuimos a un "evento" y así súper en serio, mis únicos comentarios fueron "¿Qué le pasa a la gente? ¿Qué chucha está usando ella? Ah no esto es demasiado, me voy" Y me fui. Me fui idiota, como siempre.
Antes era cool, era interesante, era algo distinto. Ahora no sé que es. Bueno y así con un millón de cosas, quizás perdí el amor que le tenía a las cosas que pasan en Santiago. Sinceramente, prefiero tener tiempo para dormir la siesta antes de andar corriendo para tomar el metro.
Me voy a ir de la ciudad.
En esos viajes que estuve haciendo hace un rato, escuché seguido lo poco que hay de Seoul dando vuelta en el mundo de la música digital. No he averiguado si hay más material, pero lo que tienen es bastante bueno, por lo menos para mi.

Que personalizado el comentario. Y en realidad es algo que da exactamente lo mismo, al final todos quieren imponer sus tendencias haciendo pensar a la masa que son cool, perfectos y que no comen chocolate porque engorda. Fome.
Más fome es estar aquí, dependiente del scaldasonno, leyendo cosas que me interesan pero que no me pueden entretener por más de 5 minutos. Y ¿Qué pasa ahi? Típico, me termino metiendo a cualquier blog o a Soundcloud escuchando alguna de las infinitas bandas que el mundo tiene para ofrecer.
Entre esas vueltas me di en la cabeza con Cymbals Eat Guitars y el hit que le ha gustado a todos 'Jackson'. Lo he visto en más de un lugar. Es interesante, sé que me recuerda algo pero no sé qué. Siento que hace tiempo no escuchaba algo así, como medio indie rock emo whatever. Creo que es necesario darle más de una vuelta.

Me indicaron ir a terapia. Me carga la idea. Llevo meses sin querer programar una sesión. Recibiendo una indicación intensa de lo que necesitaba otra vez.
Igual lo sigo pensando. Me rebota el tema de que no sé a quien voy a terminar contándole las cosas que pienso y de mi odio al mundo, o a mi misma o no sé a qué o quién. O quizás no tanto, quizás todas esas ideas son inofensivas.
Pero habrá que ver, en una de esas me ayuda a superar esta especie de intolerancia que me baja cuando me tengo que acercar a un grupo grande de seres, o esa incapacidad brígida de no soportar que me hagan más de 5 preguntas seguidas. Oh que mala idea, a la tercera ya siento hervir la cabeza, a la quinta no sigo respondiendo para evitar el 'mal rato'. Menos mal no soy de esa especie a la que le hacen entrevistas…
Bueno y después de tanto blah blah y cosas que le importan a nadie. Me acordé de otra canción que se quedó dando vueltas hace unas semanas. Una de Ben Gibbard, del más seco de los secos, del que me duele en el alma que haya terminado con The Postal Service pero me deja en paz sabiendo que queda para rato de él, ah y de Death Cab for Cutie también. Se escapa un poco de la temática, pero qué puedo hacer… Es un seco.

Ya, suficiente.

sábado, 24 de mayo de 2014

Correr

Mientras corro por el estadio, a pesar de poner 'Just like heaven' de The Cure a todo chancho, igual me paso el rollo de que alguien viene corriendo atrás. No sé porqué se me pegó el clásico, lo repetí tantas veces y no me podía aburrir de empezar los cuantos kilómetros que recorremos con la misma, de forma casi rutinaria.

Hacía tiempo que no me despertaba tan mareada, la verdad, me dio vueltas la pieza un rato y después pude poner un pie firme sin perder el equilibrio. La edad, la edad vieja que tengo metida en la cabeza. Nada que hacer. Después de tantas semanas en todo lo que es la paz ambiental, en todo lo que es el silencio, en todo lo que es olvidarse de la inmensa diversidad que conlleva enfrentar a la capital, ayer me sentía un ente en el metro. Cuando uno para, ahí recién te cae la teja de lo apurados que andamos, de lo mala onda que somos, de lo amargados que nos vemos y de cómo eso le da un matiz acelerado a todo, siendo capaces de obviar todo eso en un ritmo reverberante.
Es como una señal para tomarse vacaciones de uno mismo y mandarse cambiar con un buen soundtrack.
Uno tan bueno como el que podría otorgar el gran Robert Allen Zimmerman, dinámico, asimétrico y concordante. Cualquier paisaje puede encajar en una canción de Bob Dylan y cualquier situación en una de sus palabras. Sí es seco, me acuerdo cuando lo vi hace un par de años, cuando a lo lejos, cantaba 'Leopard-Skin Pill-Box Hat' dando inicio a uno de los conciertos en que no pude despegarme del escenario, en que me di cuenta que debería haber estado un poco más adelante, en que la edad del genio no era relevante y que a pesar de las críticas acerca de lo cansado o demacrado que se podía ver, sigue siendo un grande. Sigue con la esencia de cada uno de sus diferentes temas como excursión en más de un estilo de música, en más de un matiz, darle una sola interpretación a Bob es ser intolerante. Razones entre tantas para no obviar que hoy está de cumpleaños. Que grande Bob.

Dentro de todo, quería agregar mi último episodio traumático. Pinchar la rueda del auto, pinchar y echarse la llanta, pinchar y no tener idea de dónde se esconde la 'gata'. Debe ser lo mismo cuando a alguien se le corta la cuerda de la guitarra.
¿A quién iba a culpar? Ah sí, a Swim Deep. A estos ingleses que sonaban mientras todo esto tomaba lugar. Coreaba 'King City' mientras tomaba la curva fatal. La verdad, la canción supo amortiguar un poco de trauma. Así como muy conocidos, no son, pero sí o sí son para tenerlos en cuenta al momento de hacer el próximo playlist, para tener ese backup cuando pasen momentos difíciles como perder a un integrante importante, al neumático.

Como conclusión de todo, así para agregar un 'broche de oro', me queda dando vueltas un tema poco actual, pero igualmente bueno. Se me metió en la cabeza con todo 'Jerome' de Lykke Li, sí sé que tiene material nuevo y muy bueno (digno de ella), pero por alguna razón la canté toda la semana, la puse al empezar todos los viajes que hice. Desperté a las 3 AM congelada y seguía con la canción ahí dando vueltas. Un clásico de la sueca, siempre la hace, me tiene semanas pegada con alguno de sus temas. Debería ser un must de los próximos festivales o conciertos en Chile.

Eso, ya me está molestando la espalda de tanto estar sentada.

domingo, 27 de abril de 2014

Acuérdate

En unos días se termina otro, en un par más partimos fuera de Santiago.
Qué pasa.
Mi típica crítica era cuán locos eran algunos seres, al final terminé yo en el mismo tren. Y la verdad, creo que es normal.
No sé cual ha sido mi tendencia musical estos días, si sé que ha estado muy diversa.
Desde Temples, Lykke Li y su nuevo material, el infaltable Arcade Fire, Cut Copy y la coreografía que le quiero enseñar a todos los que paran al lado mío en la luz roja, Arctic Monkeys y el cabeceo de plumero… Todo.
Pero tengo que admitir que tatué en mi playlist a la joven Lorde esta semana. No pude dejar de repetir '400 lux' y 'Buzzcut season' entre otras. Sin duda, 'Pure Heroine' es un álbum que vale la pena madurarlo, asimilarlo y recordarlo una vez habiéndolo visto reflejado en los pasos de baile de la misma intérprete. Me gusta que Dave Grohl la haya alabado tanto, si es seca, si se ha edificado solita su imperio. Grande Lorde.

Ayer nuevamente fui a un encuentro de yoga, bacán. Sí tuve sueño, sí pensé que iba a morir en la meditación, pero no pasó. Cantamos Kirtans y fue una verdadera contemplación del momento. Hace tiempo no me pasaba. ¿Tanto será que me he dejado consumir por el estrés trabajólico de este año?
De ahí me subí al auto en compañía de Yo la tengo y su 'Autumn Sweater'. Ideal para el día nublado que nos acompañó ese frío sábado.

Esta semana además vine a descubrir a Sallie Ford & The Sound of Outside. La verdad, me llevé una sorpresa. Bien rocker la propuesta y acomodable a mi iPod. 'Untamed Beast', un disco que vale la pena procesar cuando aparecen estas bandas sugerentes de algo más grande.

Tengo ganas de que pase el tiempo, pero a la vez me da no sé qué lo rápido que se van los días. Tuve y tengo mucho miedo de olvidar las cosas. Una fobia, atazagorafobia. ¿Qué tan frecuente será? Creo que es algo que puede atormentar a cualquiera.
Pero para algo crearon la psicoterapia y los recordatorios, los post it y las grabaciones, los escritorios de vidrio para rayarlos con plumones y las nemotecnias para no olvidar lo básico. Espero que no se me olviden esas cosas, como las muchas que quería escribir y no las puedo recordar.

miércoles, 9 de abril de 2014

Trepanar

No sé si en algún momento profundicé mi teoría de los Local Natives. No lo sé. Pero hoy me di cuenta de que cada vez que escucho 'Heavy Feet' no puedo dejar de cantarla por días. De todo lo destacable que pueden tener, quiero rescatar ese sello inconfundible en la guitarra, con sus toques agudos e impactantes que saben como mantener el marco de cada una de sus canciones. Me pasó con 'Colombia' también, que si bien es más lenta, tiene su grado de golpe sin escaparse de la sutileza de sus letras.
Es cierto, Local Natives han crecido en tono y presentación, me gustaría verlos por estos lugares en el próximo tiempo, sin duda una presentación de alta complejidad.

Y bueno, ha sido una semana tormentosa, uno de los integrantes de mi dentadura me ha hecho sufrir como nunca en la vida, tanto así que llegaron a trepanar al pobre. No voy a mentir, lloré cuando escuché esa palabra. Me imaginé el apocalipsis.
Luego de tal evento, me subo al auto y echo a andar el iPod ¡Sorpresa! Me topo con el clásico de los australianos de The Temper Trap y hasta ahora no dejo de darle un poco de vueltas. 'Sweet Disposition' tiene algo. Tiene todo probablemente, una voz cautivante y la reiteración del acorde necesario para saber que vas a tener que dejarla en repeat por lo menos un par de veces.

Sin dejar en el tintero, quiero sacar al recuerdo el hit de los Funeral Suits… Sí, la típica 'All those friendly people'. Me la mostró un amigo hace un rato y cada cierta cantidad de tiempo se apodera del playlist. Tiene de todo, desde una letra sugerente y a veces hostil, hasta la iteración necesaria de aquellos acordes que pueden hacer una canción entre adictiva y popular. Esta vez quise hablar de ellos porque a pesar de haberla escuchado más de 30 veces en total, siempre hay algo nuevo que rescatar en la subjetividad de sus frases.

Por otro lado, no he indagado en aquellos ritmos más danzarines. No he tenido ni ganas ni tiempo de andar bailando por la ciudad. Creo que me puse vieja.

miércoles, 2 de abril de 2014

Doble dosis de Lollapalooza

Pasó el último fin de semana de marzo y con él uno de los mejores shows que he visto, gritado y saltado en vivo.
Si en ese momento me hubieran dicho si me tatuaba Arcade Fire en la frente, hubiera respondido que sí.
La emoción me sobraba, iba en un principio por uno de mis favoritos, Phoenix que dentro de todo estuvieron fantásticos, increíbles, con su continuidad y tremendos hits que claramente el 20% de la popular asistencia conocía.
Yo me volví loca, me los había perdido las veces anteriores de puro gil. Esta vez las expectativas no eran menores… Iba preparada, mental y musicalmente. Gritando como una verdadera gruppie, en cualquier momento arrasaba con la multitud y llegaba adelante a decirle a estos franchutes lo mucho que los admiraba, pero me abstuve. Guardé lo poco de compostura que me quedaba y me quedé a unos metros gritando a niveles descomunales las letras de cada una de las canciones del setlist que se mandaron. Pobre del que estaba adelante mío, más de una vez llevó sus dedos a sus oídos sin hacer otro gesto más que una mueca de dolor.
Como dije, iba preparada, incluyendo mis cuerdas vocales.
Si bien no llegué muy adelante, morí y reviví tanto con 'Consolation prizes' como con 'If I ever feel better' y 'Love like a sunset' y con cada una de las elegidas… De que son secos, son los más. Sonaron perfecto, me da lo mismo lo que digan de lo técnico, musicalmente se las ganaron todas el sábado. Me imagino este concierto en un ambiente más cerrado, más íntimo y con los asistentes precisos… ¡Qué ideal! Una banda que está muy lejos de decepcionar a su público con sus presentaciones en vivo. Secos.
Superando este momento avanzamos al día dos.

Al día dos, en donde la verdad me comían los nervios por una que otra situación académico - profesional, obligada a llegar tarde, a perderme el show del Julian Casablancas, que aparentemente recibió muy malas críticas.
Bueno, luego de ver bailar a mi amiga con Vampire Weekend y bajar un poco las revoluciones con la jovencita ganadora del Grammy, sí, la mismísima Lorde, de quién quiero recalcar su increíble trabajo, no así sus técnicas de baile… Pero bueno, debo decir que cada día me cae mejor, más luego de enterarme que rechazó telonear a la aclamada Beyoncé.
Después vino lo realmente bueno, nos preparamos, nos instalamos, como vimos que nadie se entendía mucho en el contexto, avanzamos cada vez más adelante. La verdad es que mi concepto de adelante dista mucho de la primera fila, pero estábamos relativamente cerca del escenario.
Y entonces empezaron. Salió Arcade Fire y se lanzó a la vida con 'Reflektor'. Díos. Fue algo increíble. Me gusta Arcade Fire, pero me da la impresión de que en vivo echan a andar un mecanismo hipnotizante que no me dejó parar de saltar y gritar todas y cada una de sus canciones.
Me acuerdo de la cara del gil que estaba adelante mío, mirando incomprendido y pensando '¿Cómo chucha salta y grita tanto?' Yo tampoco lo sabía.
Enloquecí con mi favorita del último disco 'Afterlife' y ya no daba más cuando empezó 'Ready to start', a mi juicio una de las mejores de la noche. Y sinceramente, no fallaron en ninguna. Más feliz estaba cuando empezaron a terminar con 'Wake up' luego de haberle repetido y gritado toda la noche a mi amiga que sí o sí la tenían que tocar.

Pensé que sería algo momentáneo, que sobreviviría, pero me di cuenta de que la situación era importante, me había superado, había vivido buenos conciertos pero este… este tuvo algo que me mantuvo con la idea de que eran lo mejor de este Lollapalooza 2014. Y que si no volvían sería ilegal.
Considerando la longitud de sus canciones, faltó tiempo para poder asumir más de la esencia de estos secos canadienses. No sé cual es la fórmula, pero fueron un éxito. Un éxito que a pesar de haber visto algo de lejos, no puedo sacar de los flashbacks del fin de semana ni del playlist actual.
Volverse adicto a Arcade Fire está más que recomendado.